Inteligencia artificial en el mercado laboral latinoamericano
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La adopción de las tecnologías basadas en la inteligencia artificial (IA), conocidas también como tecnologías emergentes, muestra una tendencia al alza a nivel global y actualmente países latinoamericanos como Perú y Colombia ya están avanzando en la creación de regulación sobre el uso e implementación de la IA.
¿Cuál es la legislación actual sobre la inteligencia artificial en Latinoamérica?
En el Perú ya existe una legislación vigente que promueve el uso de la IA en favor del desarrollo económico y social del país (Ley 31814), que busca la aplicación de esta tecnología de manera ética, sostenible, transparente y responsable, en el contexto de la transformación digital a nivel nacional.
Colombia, por su parte, presentó el 15 de agosto de 2024 su primer borrador de Política Nacional de inteligencia artificial, con el fin de impulsar la productividad y automatización del país de manera sostenible en un periodo de implementación entre 2024 y 2030
En cuanto a México, la IA está siendo utilizada para mejorar la eficiencia en diversos sectores, incluido el sector empresarial, así como por diversas entidades públicas. Este aumento fue especialmente notable durante la pandemia de COVID-19. Según un estudio de Morning Consult para IBM, la IA ha mostrado un crecimiento exponencial en el país. De acuerdo con el estudio Global AI Adoption Index 2022 (el cual sirve como marco de referencia), se ha podido identificar que el 31% de las empresas mexicanas ya utilizan IA activamente, lo que coloca a México entre los países más activos en la adopción de esta tecnología. Además, se ha identificado que el 43% de las empresas está explorando su uso y el 68% de los profesionales de TI han aumentado sus inversiones en IA en los últimos dos años.
Aunque México es uno de los países que ha suscrito acuerdos internacionales para obligarse a expedir normas jurídicas que permitan la regulación ética de la IA, aún no se ha expedido ninguna regulación obligatoria en la materia en dicho país.
No obstante, México está avanzando hacia un marco regulatorio para la IA. Actualmente existen diversas propuestas presentadas ante el Congreso de la Unión para regular estas nuevas tecnologías. Precisamente, en mayo de 2024, se presentó en el Senado de la República la iniciativa denominada Agenda Nacional de la Inteligencia Artificial 2024-2030, que propone la incorporación e implementación efectiva de la inteligencia artificial dentro del mercado laboral, aporta un diagnóstico regulatorio y plantea diversas recomendaciones para su regulación en México.
Dicha iniciativa tuvo la participación de diversos sectores como la Cámara de Senadores, la UNESCO, organismos internacionales y autónomos, incluyendo también expertos del sector público y privado, coordinados por la Alianza Nacional de Inteligencia Artificial (ANIA), con el propósito de establecer un marco de referencia hacia el futuro que promueva la integración de la IA como un motor de inclusión y desarrollo social, económico y educativo del país.
El impacto global de la IA para el sector laboral
A nivel global, se estima que la IA podría automatizar hasta el 18% de las tareas laborales para 2030, lo que afectaría principalmente a los mercados desarrollados. Según un informe de Goldman Sachs (2023), la IA tiene el potencial de transformar hasta 300 millones de empleos a nivel mundial.
El impacto de la IA en México es significativo. Aunque el país ocupa el quinto lugar en América Latina en cuanto al uso de IA por debajo de Chile, Brasil, Uruguay y Argentina, con un puntaje de 48.55 en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2023, se espera que la tecnología impulse la economía global, con un impacto de hasta 15.7 billones de dólares para 2030, lo que podría suponer una amenaza para el empleo en México, pues, de conformidad con un estudio realizado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se estima que, aunque el 14% de los empleados en el país podrían mejorar su productividad, el 2% enfrentaría el riesgo de perder sus empleos debido a la automatización de ciertas actividades.
Aunque la implementación de la IA es inevitable, el enfoque debe ser el de crear oportunidades laborales y fomentar el uso de estas tecnologías para mejorar la vida de las personas, y proteger el sector laboral, el cual debería ser utilizado como herramienta para mejorar la productividad y complejidad de las tareas en una organización, no para reemplazar las habilidades humanas per se.
La adopción de la IA representa una oportunidad para mejorar la competitividad, la productividad y reducir las desigualdades sociales. Sin embargo, debe ser estudiada y regulada a detalle. Colombia, Chile, México y Perú, como miembros activos de la UNESCO, han suscrito diversos acuerdos para generar las condiciones necesarias para regular la IA y su integración en la sociedad desde un entorno que promueva el desarrollo social, económico y educativo de la región, con el fin de garantizar (de forma ética y responsable) los derechos humanos en beneficio de toda la población.
Por ello, es crucial invertir en la capacitación de las nuevas generaciones y preparar tanto a empresas como a trabajadores para aprovechar al máximo los beneficios de la IA, garantizando que esta transformación se traduzca en un desarrollo económico y social, y no en una competitividad que reduzca el número de empleos.
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